| Carlon Noyes,
propietario de Noyes Feedyard, apunta hacia un mercado "nicho". Hace
varios años que vende carne magra de raza Limousin. Su mercado es
chico, pero el precio parece ser otro.
Su feedlot, con capacidad para 6.000
cabezas, tendrían unos 3.000 animales cuando lo visitamos. Todo
parece muy primitivo, desde el mezclado de la ración hasta los
comederos. Recorremos rápidamente el feedlot, donde sólo se destaca
la hacienda Limousin, y entramos de lleno a degustar su carne magra
y a conocer las herramientas de "marketing".
Un experto marketinero de la firma
comienza por explicarnos las maravillas de este "Limousin Supreme" y
nos muestra un video -plagado de gente linda y activa- que utilizan
en los supermercados que abastecen. Todo es relativo, esta carne
magra contiene el grado de gordura que suele tener un animal de
consumo en la Argentina.
Lo de magro es respecto del típico
animal "choice" del mercado de Estados Unidos.
Noyes se asegura un sobreprecio al
momento de venta mediante una estrategia comercial distinta. Otros
logran algo parecido vendiendo Angus o Herreford certificado, pero
el grueso de la hacienda se vende por su rinde y la calificación
oficial del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
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